“Un aspecto poco valorado del proceso científico: la ciencia no es una marcha inexorable hacia ‘la verdad’. Las ideas y la evidencia reunida para apoyarlas son formadas por personas, que viven en el mundo, tienen sus propios sesgos y, por lo tanto, las ideas siempre dependen hasta cierto punto de lo que los científicos han experimentado personalmente. La evidencia científica está mucho más influenciada por nuestras emociones de lo que los idealistas empíricos nos harían creer.”
¿Por qué amamos las cosas que supuestamente son “malas” para nosotros? ¿Por qué un cierto ritmo hace que todo tu cuerpo se mueva antes de que tu cerebro registre lo que está pasando? ¿Por qué los humanos —y bastantes animales, según resulta— buscan estados alterados de conciencia? Estas son el tipo de preguntas que Zoe Cormier aborda en Sex, Drugs, and Rock ‘n’ Roll: The Science of Hedonism, y debo decir que las respuestas son mucho más fascinantes de lo que esperaba.
Casi quería pensar que este libro estaría a la altura de A Short History of Nearly Everything con sus historias de la ciencia y las personalidades detrás de ellas.
Es un gran libro, con mucha información genial e innovadora sobre los tres temas: los efectos y la historia del sexo, las drogas y la música en los humanos e incluso en los animales.
The Science of Getting It On
La sección del sexo es donde Cormier realmente marca el tono. Se sumerge en la biología de la atracción, la química de la excitación y las razones evolutivas detrás de nuestros comportamientos de apareamiento. Lo que me sorprendió es cuánto de nuestro comportamiento sexual se comparte en todo el reino animal —nos gusta pensar que somos sofisticados, pero nuestros cerebros de mono ejecutan los mismos programas antiguos que casi cualquier otro mamífero en el planeta.
Cubre todo, desde las feromonas hasta la ciencia del orgasmo y la evolución de la monogamia (spoiler: los humanos no somos naturalmente buenos en ello). Hay una sección fascinante sobre cómo nuestros cerebros se iluminan durante el sexo de maneras que reflejan los subidones de las drogas —lo cual, si lo piensas, prepara perfectamente la siguiente sección del libro.
¿La conclusión? El sexo no se trata solo de reproducción. Es un evento neuroquímico que dio forma a nuestras estructuras sociales, nuestro arte y toda nuestra civilización. Es una afirmación audaz, pero Cormier la respalda.
Drugs — Not What You Think
Esta fue mi sección favorita. Cormier no moraliza sobre las drogas. No te dice si son buenas o malas. Simplemente expone la CIENCIA —qué sucede en tu cerebro cuando tomas diversas sustancias, por qué los humanos han buscado estados alterados durante miles de años y por qué la “War on Drugs” ha sido un fracaso espectacular desde un punto de vista puramente científico.
Esto fue lo que me dejó boquiabierto: los animales también se drogan. Los delfines se pasan peces globo para intoxicarse. Los elefantes buscan frutas fermentadas. Los jaguares mastican lianas de ayahuasca. Esto no es solo una debilidad humana —es un impulso biológico que corre PROFUNDO en todas las especies.
Cormier también entra en la historia de los psicodélicos en la investigación —cómo el LSD fue una vez una herramienta legítima en la psiquiatría antes de que la política lo cerrara todo. Ella argumenta que hemos perdido décadas de posibles avances médicos debido al miedo y al estigma en lugar de la ciencia real. Ya sea que estés de acuerdo con ella o no, la evidencia que presenta es difícil de refutar.
Rock ‘n’ Roll — The Universal Drug
La sección de música une todo maravillosamente. ¿Por qué la música nos da escalofríos? ¿Por qué una cierta progresión de acordes puede hacerte llorar? Cormier explica que la música activa las mismas vías de dopamina que el sexo y las drogas —esencialmente, tu cerebro trata una gran canción de la misma manera que trata otros estímulos placenteros.
Ella profundiza en la ciencia del ritmo, cómo nuestros cerebros están programados para detectar patrones y anticipar pulsos, y por qué la música en vivo se siente diferente a escucharla con auriculares. Hay una razón por la cual los conciertos se sienten casi espirituales —cuando miles de personas sincronizan sus movimientos y emociones, se desencadena una respuesta neuroquímica colectiva que es genuinamente poderosa.
Como alguien que escucha música todos los días y ha estado en muchos espectáculos en vivo, esta sección resonó conmigo. He SENTIDO esa energía en una multitud. Ahora entiendo la ciencia detrás de esto.
The Jargon Problem
Desafortunadamente, la comprensión se diluye con la jerga científica. No soy un gran fan de los libros que mencionan los nombres en latín de las partes del cerebro (por ejemplo, left ventrolateral prefrontal cortex), o largas fórmulas químicas. Personalmente disfruto de una lectura sencilla sobre ciencia, y esta no lo fue (ten en cuenta que Thinking, Fast and Slow tampoco fue una lectura fácil).
Entiendo que Cormier es una periodista científica y quiere ser precisa. Lo respeto. Pero los mejores comunicadores científicos —piensa en Bill Bryson o Mary Roach— logran ser precisos SIN hacerte sentir que estás leyendo un libro de texto. Hubo tramos en los que tuve que volver a leer párrafos solo para descubrir qué estaba diciendo realmente, y eso rompe la fluidez.
What Makes It Worth Reading Anyway
El contenido es excelente, no obstante, y hay toneladas de fragmentos poderosos, y el flujo es genial. La autora también es filosófica sobre los efectos e historias del sexo, las drogas y la música, lo que te permite pensar fuera de la caja.
Lo que más aprecio de este libro es el argumento central: que el hedonismo no es solo una indulgencia imprudente. Está integrado en nuestra biología. La búsqueda del placer ha impulsado el descubrimiento científico, la expresión artística y el vínculo social a lo largo de la historia humana. Esa es una perspectiva que no se escucha a menudo, y Cormier presenta un caso convincente para ello.
También conecta los tres temas de una manera que se siente natural en lugar de forzada. Sex, drugs, and music no están simplemente agrupados por un título pegadizo —realmente comparten vías neurológicas y funciones evolutivas. Al final del libro, los ves como tres expresiones del mismo impulso humano fundamental.
Final Thoughts
No obstante, este es un gran libro sobre el sexo, las drogas y la música, pero menos un punto por su vocabulario complejo.
Si te gusta la ciencia, la psicología o simplemente quieres entender POR QUÉ amas las cosas que amas, lee este. Solo prepárate para buscar en Google algunas regiones del cerebro en el camino.
3.5/5 — Contenido fascinante, un poco pesado en la jerga.
Gracias por leer.
— Leonidas